Khemmis son: Ben y Phil en guitarras y voces, David Small en el bajo, y Zach en batería. El álbum fue mezclado y masterizado por Dave Otero, mientras que el arte de la portada fue hecho por Christopher Remmers.
La música de Khemmis, vendría a ser como el lado pop del doom metal, con una voz bastante melódica, por momentos usan una gutural, sin embargo todo se siente en el global, igual de melódico. La producción de sonido está relacionado mas con el heavy metal que con la densidad y pesadez del doom, es decir ellos no buscan ese clásico sonido de bajo super distorsionado, guitarras de afinaciones bajas y una voz a lo Ozzy de los setentas, si no que está mas relacionado a bandas como Pagan Altar, que priorizan el heavy metal antes que lo otro.
La portada muestra a una especie de guerrero o guerrera que se ha quitado el casco como después de una batalla sobre un fondo algo nocturno. Interesante, sin embargo, no lo puedo relacionar mucho con lo que se escucha.
Las canciones siguen una misma fórmula, todas se sostienen en la creatividad de la voz, que utiliza varias melodías gancheras, y eso es lo que hace fuerte a esta banda, desde "Invocation of the Dreamer", que suena heavy metal, con sus partes aceleradas y todo, pero en algún momento uno ya sabe que le pondrán freno para dar paso a las partes densas. El gancho de Khemmis se siente en "Corpsebloom Garden", incluyendo una gutural pero aquí tenemos su parte doom mas arraigada, lo mismo se siente en "Grief's Reverie" con un trabajo sobresaliente de las guitarras. El heavy metal de "Beneath the Scythe", es otro buen momento de este trabajo, y siguiendo esa tendencia veloz tenemos "Gilded Chambers", en donde la voz pone la parte densa, la música es melódica y con la fuerza de la NWOBHM. Las guturales en "Carrion King" colaboran a darle variedad al álbum, que cierra denso y pesado con "Benediction Tones".
Este álbum homónimo de Khemmis es otro gran trabajo, en vano no han pasado cinco años desde "Deceiver" su anterior disco (puedes leer la reseña aquí), se nota calidad por todo lado, cada riff, cada solo, la melodía de la voz bien cuidada, el sonido es perfecto, cristalino, pesado y no necesita de los ingredientes clásicos para ser densos cuando quieren...gran disco.
Mis favoritas: "Invocation of the Dreamer", "Beneath the Scythe", "Gilded Chambers".
Me gustó: 87%






