Cuarto álbum para el dúo alemán, cuyo estilo oscila entre los
riffs potentes y una voz death metal, y a la vez entre
riffs épicos y una voz que puede variar a tonos clásicos del
black metal, con una buena producción de sonido.
Bloodred son: Ron Merz en voz, guitarra y bajo, y
Joris Nijenhuis en batería. El álbum fue producido, mezclado y
masterizado por Alexander Krull (Atrocity, Leaves' Eyes), mientras que
el arte de la portada fue hecho por Stefan Heilemann.
La música de Bloodred no busca innovación, solo hacer canciones que
puedan resultar memorables, en ese sentido la búsqueda del estribillo, el
gancho, y partes que puedan repetirse en nuestra mente muchas veces, es lo que
se siente al escuchar este trabajo, y el fruto de todo eso, son mas de
cuarenta minutos de buen black/death metal en el que hay cierto apego a
que el bajo resalte mas.
La portada no tiene el típico arte que uno esperaría para el estilo o sonidos
involucrados aquí, siendo mas como para una banda de metal moderno, o hasta
progresivo, en el que se ve la imagen de perfil de una mujer cuya cabeza
muestra en su interior armas y objetos contundentes como una navaja, cadenas,
clavos, etc. y con la forma de una bomba aerea. La figura global está envuelta
en alambre de púas, y sus colores grises contrastan bien con el fondo rojo
sangre, y al final lo mas original de este trabajo vendría a ser este arte
poco habitual en el estilo, aunque las letras no me llamen hacia un arte así.
Las canciones son las que importan, y he aquí el punto fuerte de este trabajo,
sin duda, la producción pulcra y potente, representan el lado sofisticado de
esta banda, pero son los riffs, estructuras e inspiración lo que logra
engancharte rápidamente a canciones como "Ashes", cuyo sonido es totalmente esa mezcla de black y death metal,
con intensidad y momentos atmosféricos hechos a punta de guitarreo y
estructuras armónicas inteligentes, que le dan a cada canción, y adelanto en
decir que esa es la característica aquí, ya que a pesar de ser una de las mas
agresivas del álbum no deja de lado la incorporación de estas partes épicas.
En esa línea la canción que da título, "Colours Of Pain", suena con tendencia al melodic death metal, a pesar de los
blastbeats, esas guitarras melódicas, por momentos incluso recuerdan al
viejo Amon Amarth. "Mindvirus" es una de las pocas canciones si
no es la única canción que tiene un solo de guitarra a cargo del
islandés Þráinn Árni Baldvinsson (Skálmöld), y va en esa línea
épica con algunas partes del clásico black/death nórdico.
"A New Dark Age" es una de las mas épicas de este álbum, con una
introducción realmente bien ensamblada, inspirada, con atmósfera, "a pesar" de
la producción limpia, demostrando que para lograr atmósfera en el metal
extremo no es necesario algo crudo y rudo como sucede en la mayoría de casos
de este estilo. "Death Machine" es otra pieza destructiva aquí,
precisa para el momento del álbum, le da a estas alturas esa inyección de
poder al álbum, y una vez mas la mezcla de partes potentes a puro
blastbeats, doble bombo intenso sobre riffs melódicos han sido
bien logrados, incluso pudiendo incluir partes mas black metal con
tremolo riffs y mas municiones que te atrapan en este disco. Algo distinta por el tiempo
lento y pesado es "Winds of Oblivion" una especie de canción
balada, que gracias a la producción suena casi perfecta.
"Colours Of Pain", es un álbum que no esperaba escuchar, y me refiero a que la portada no
representa lo que suena aquí, y que tampoco sabía de esta banda, en resumen
mas que recomendado, de hecho por el buen sonido es un disco que puede gustar
a un amplio espectro de fans del metal en general.
Mis favoritas: "Colours of Pain", "A New Dark Age", "Death Machine".
Me gustó: 87%